Trastornos psicomotores

Fuente: Psicomotricidad.
18 del 10 de 2010

Según el Manual de psiquiatría infantil de J. de Ajuriaguerra, los trastornos psicomotores se caracterizan básicamente por:

  • No responder a una lesión central como origen de los síndromes neurológicos clásicos;
  • Son más o menos automáticos, motivados, sentidos o deseados;
  • Van unidos a los afectos, pero también en relación con lo somático para fluir a través de una conducta final común y por esto no poseen las características propias de la perturbación de un sistema concreto;
  • Son persistentes o lábiles en su forma, pero variables en su expresión;
  • En un mismo individuo estarán estrechamente ligados a aferencias y situaciones;
  • Suelen expresarse en forma caricaturesca y conservan caracteres primitivos que les asemeja a anteriores fases de contacto o repulsa, pasividad o agresión;
  • Oscilan entre lo neurológico y lo psiquiátrico, entre las vivencias más o menos queridas y las vivencias más o menos aceptadas pasivamente, entre la personalidad total más o menos presente y la vida más o menos activa.
El psicomotricista y escritor Daniel Calmels, haciendo hincapié en el aspecto relacional de la construcción de los trastornos psicomotores dice que es la mirada del otro, “la que lo descubre y lo fija, la que se alarma y enjuicia” tal alteración.
Siguiendo a Jean Bergés, y colocando éste el acento en los aspectos funcionales de las alteraciones psicomotrices, sostiene que “son la puesta en cuestión de problemas que competen al equipamiento, es decir al estado de las funciones que están sostenidas por estructuras anatómicas y a la posibilidad de su funcionamiento, pero que también tienen que ver con la incapacidad para establecer con el medio una relación armoniosa por intermedio del cuerpo”.
Por lo tanto, los trastornos psicomotores, podríamos decir también, que son las expectativas incumplidas sobre nosotros (incluido nuestro cuerpo), ya desde antes del nacimiento. Que se manifiestan, claro, en nuestro cuerpo ‘receptáculo’, resultando una ofensa para la mirada significante del ‘otro’ e interrumpiendo el vínculo armonioso y la comunicación tanto a nivel primario como secundario.

Son trastornos psicomotores:
Inhibición psicomotriz: es la detención, retención del movimiento o hipokinesia. El sujeto suele normalmente mostrarse ‘tenso y pasivo’. Presenta tendencia al aislamiento. Tiene poca participación. Prefiere actividades con predominio intelectual. El medio ejerce una presión excesiva, llegando a provocar miedos, a golpearse o lastimarse. (Puede haber: enrojecimiento, temblores, falta de seguridad en los movimientos, cambios posturales frente a la mirada del otro, escasa expresión corporal, sin dificultad en el aprendizaje).
Generalmente las consultas por inhibición se dan entre los ocho y doce años y esta falta de diagnóstico precoz se debe justamente a la característica que tienen estos niños de pasar desapercibidos y de adaptarse a las exigencias de las instituciones educativas.
Según Ajuriaguerra hay dos grupos dentro de las inhibiciones:
a) Las que se presentan con conductas duales de comportamiento, (pueden comportarse dominantes o autoritarios en el hogar y como niños sumisos, aislados y que rehúsan las actividades sociales. El movimiento es limitado, pudiendo existir dificultades práxicas. La expresividad y la mímica son pobres.
b) Las inhibiciones de las conductas mentalizadas, que pueden darse tanto a nivel de la fantasía (juegos poco creativos y repetitivos, grafismo inseguro y falta de invención), como a nivel intelectual (la capacidad de pensar está obstaculizada y se observa un retraimiento debido a un temor extremo a equivocarse).
Para Bergés existen también, dos tipos de inhibición:
a) Una por hipercontrol: suele ser un niño con un estado tensional considerable, con paratonía de fondo y de acción. Tal paratonía constituye su escudo, su coraza para enfrentar al mundo.
Presenta una postura pre-gestual para realizar el movimiento que no resulta por temor a perder su la seguridad que le ofrece dicha manifestación.
b) La inhibición por suspensión de la iniciativa, presenta características diferentes, dado que la inhibición aparece en el desencadenamiento del gesto. Según este autor se trata de una perturbación inicial del acto y no de la acción. No hay hipertono ni estado tensional, no hay una actitud postural preparatoria de un gesto. No presenta dificultades en la imitación de gestos. La presencia del observador desbloquea la inhibición.

Inestabilidad psicomotriz: se caracteriza por la incesante necesidad de movimiento, las dificultades de atención e impulsividad. (Actividad constante y cambiante, palabras y gestos entrecortados, tendencia a treparse, subir y tirarse, es incapaz de inhibir sus movimientos, así como la emotividad que va ligada a éstos. Se muestra muy disperso. Hay una constante agitación motriz. Suele presentar alteraciones en los movimientos de coordinación motriz)

Torpeza: es la falla en la precisión de las coordinaciones. Problemática dada en torno a la construcción del espacio y el manejo con los objetos. Puede ser causada por: debilidad motriz, impulsividad, alteración en las gnosias y por dispraxias.

Dispraxia: es la desorganización corporal que se observa en la secuencia témporo – espacial del movimiento que no se adapta al fin propuesto. Las áreas que sufren más alteraciones son la del esquema corporal y la orientación témporo-espacial. (Son los denominados movimientos especializados: atarse los cordones, peinarse, vestirse, abotonar, desabotonar, servir bebida, pinchar, cortar, etc.).
Las praxias se definen como movimientos o acciones de complejidad variable, planificados, que tienen un fin determinado, que son aprendidos y por lo tanto concientes, pero que con la repetición se automatizan. De aquí se desprende que las dispraxias son un retardo o alteración en la integración de la actividad gestual intencional en niños cuyos aparatos de ejecución están intactos (ausencia de parálisis,ataxia, coreoatetosis) y que poseen pleno conocimiento del acto que van a cumplir(ausencia de trastornos gnósicos y de deficiencia intelectual global). (Consultar: Scrib, Alteraciones psicomotrices)

Disgrafía: es una dispraxia especializada que afecta la escritura, (lentitud o velocidad, traspaso de márgenes o renglones, superposición de trazos, dificultad para encolumnar números, ausencia de subrayados, micrografía, comienzo alejado del margen, etc.)
Ajuriaguerra, presenta los siguientes síndromes gráficos:
1) Los rígidos: la escritura se caracteriza por una búsqueda del control, se
caracteriza por ser angulosa, encogida y poco ágil. Ante una consigna de rapidez se
vuelven impulsivos.
2) Los flojos: la escritura no parece estar perturbada desde el punto de vista motor. Sí existe una falta de tonicidad y lentitud en la escritura.
3) Los impulsivos: en la escritura queda en evidencia que no pueden o no intentan
controlarse. Los movimientos son dinámicos pero las letras son de mala calidad y
además existe una mala distribución de la página.
4) Los torpes: presentan problemas en la ejecución de las letras, son el grupo con la peor calidad motriz. No presentan problemas en cuanto a la velocidad, no son niños
lentos, pero su letra es de muy mala calidad. Presentan retoques, hipermetría, mala
organización y distrofia.
5) Los lentos y exactos: van en busca de la precisión y el control. Existe una buena organización de la página y su escritura es muy regular. Su principal déficit radica en la lentitud.
6) Los niños que presentan esbozo de calambre: son lentos y torpes. En el examen
neurológico presentan paratonía, sincinecias y reflejos vivos. La escritura se puede
presentar tanto escrupulosa como sucia.

Trastornos de la lateralidad: estos trastornos son, a su vez, causa de alteraciones en la estructuración espacial y, por tanto, en la lectoescritura. Los más frecuentes son: zurdería contrariada y lateralidad cruzada (provocan dificultades en el grafismo y en la escritura).

Trastornos del esquema corporal:
Hay dos grupos:
a) Los referidos al "conocimiento y representación mental del propio cuerpo".
b) Los referidos a la "utilización del cuerpo" (orientación del propio cuerpo e inadecuada utilización del mismo en relación con el entorno). Es donde se encontramos la mayoría de los problemas. Los orígenes de éstos pueden hallarse en las primeras relaciones afectivas del niño con su entorno; ello demuestra, una vez más, la estrecha relación entre la afectividad y la construcción del esquema corporal. (Asomatognosia y trastornos de Lateralidad)

Desarmonías tónico-motoras: son las alteraciones en el tono habiendo una mala regularización del mismo. (Pueden ocurrir en individuos con un buen nivel motor pero se relaciona con variaciones afectivas y emociones).
Existen entre otras:
La paratonía: el individuo no puede relajarse y el pretenderlo aumenta más su rigidez, 
Las sincinesias: movimientos efectuados en forma involuntaria al contraerse un grupo de músculos y realizar otro movimiento sobre el que centramos nuestra atención. Por ej., mientras el niño escribe saca la punta de la lengua. Tiene que ver con cierta inmadurez sobre el control del tono.

Tics: son movimientos repentinos, absurdos e involuntarios que afectan a un pequeño grupo de músculos y se repiten a intervalos.

Bien, para finalizar, y luego de haber derivado en antiguos apuntes, libros, sitios web y refritos debidamente citados, preparé este pequeño "FAQ" (acrónimo del inglés Frequently Asked Questions ó Preguntas Frecuentes) para estudiantes incautos.

¿Los psicomotricistas, tratamos sólo los trastornos psicomotores mencionados? 
No. También tratamos trastornos atencionales, trastornos tempranos del desarrollo psicomotor, alteraciones de la coordinación dinámica general y estática, alteraciones de la coordinación de la dinámica manual, trastornos de la construcción de la imagen del cuerpo, alteraciones del ritmo. Cuadros secundarios y asociados a: lesiones neurológicas, alteraciones metabólicas, genéticas, etc. Cuadros secundarios y asociados a: desórdenes severos de la personalidad: Autismo, Psicosis. Así como también en los cuadros llamadas por el DSM IV: T.G.D. (Trastorno Generalizado del Desarrollo) y ADDH (Síndrome disatencional con hiperactividad). Trastornos del aprendizaje: derivados de dificultades en la organización de la imagen del cuerpo, y la estructura espacio-temporal. Ciertos trastornos del lenguaje: ligados a dificultades tónicas y práxicas. Desórdenes psicosomáticos: ligados a las alteraciones de la organización tónico-postural.
¿Alguno más? 
Sí. Abordamos todas aquellas otras patologías, cuadros o síndromes donde se expresen estos trastornos que afecten tanto el movimiento como la vida de relación o cualquier elemento de base de la psicomotricidad.
¿...?
Sí. No se olvide que la psicomotricidad educativa acompaña el proceso de las etapas de desarrollo del ser humano, preparándolo y favoreciendo las mismas. O sea, no sólo intervenimos en sujetos con algún desorden sino en sujetos cuyo desarrollo se efectúa sin problemas.
¿Los trastornos psicomotores se expresan sólo en niños/as?
No. Se expresan en personas de todas las edades, géneros, razas, etc.
¿Los psmtas, intervenimos en trastornos mentales como las neurosis?
Si ud. estudió acabadamente "las neurosis" entenderá que abordamos este tipo de trastornos, debido a las manifestaciones motrices específicas que aparecen las distintas neurosis.
¿Tratamos incluso patologías de la edad mayor? 
Sí. Se viene trabajando, investigando y haciendo registro exhaustivo de lo que se denomina "Gerontopsicomotricidad" en varios países.

Podría seguir con este FAQ, pero se lo dejo a los colegas que sabrán entender por qué se me ocurrió cosa semejante. Estudiantes amig@s y familiares, los quiero! ;)

PD: Felicidades MELIIII!




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