ahorro

PRINCIPIOS PARA LOS PADRES DE ADOLESCENTES CON TDAH

Fuente: mis tdah favoritas.
1 del 7 de 2011

 ARTHUR L. ROBIN
Los adolescentes con TDAH son un desafío, incluso para los padres más experi­mentados. Los padres se sorprenden ante el comportamiento del adolescente o ante sus actitudes, no sabiendo cómo responder en el momento y, con frecuencia, reaccionan impulsivamente dejándose llevar por la ira. Estas reac­ciones sólo empeoran la situación.
El Dr. Rusell Barkley (1995) ha argu¬≠mentado que los padres necesitan una serie de principios generales que les guien cuando se atraviesa el laberinto que supone la crianza de un ni√Īo con TDAH. As√≠, ha definido una serie de reglas, basadas en sus investigaciones y en su experiencia cl√≠nica. He personalizado y extendido estos principios a la educaci√≥n de adolescen¬≠tes con TDAH.
Los principios expuestos a continuación son una guía general, no reglas rígidas. Algunas veces, funcionarán, pero no siempre. Sugiero que las consideren, especialmente, cuando estén perplejos por las acciones de sus adolescentes; estas reglas les ayudarán a cambiar su reacción hacia ellos en lugar de responder impulsivamente. Los lectores que deseen mayor información sobre el ser padres de adolescentes con TDAH, pu­eden consultar el libro: ADHD in Adoles­cence: Diagnosis and Treatment (Robin, 1998).
  • Facilitarles la independencia de manera apropiada. Al igual que los j√≥venes con TDAH necesitan supervisi√≥n y precisan aprender trucos para modificar sus comportamientos, los padres deben encontrar las oportunidades para conceder, gradualmente, m√°s libertad a los adolescentes, en respuesta a su demostraci√≥n de responsabilidad. Una manera de hacerlo, es establecer una meta de comportamiento y dividirla en peque√Īos pasos, con el objetivo de ir modelando cada compor¬≠tamiento correcto antes de dar el siguiente paso, siempre que el adolescente haya demostrado su responsabilidad. Por ejemplo: dar permiso para salir por la noche hasta las 22:30; despu√©s de un tiempo, ampliarlo hasta las 23:00; m√°s tarde, hasta las 23:30, hasta llegar al l√≠mite de poder regresar a las 12 de la noche. El adolescente tiene que cumplir con cada una de las horas, durante un tiem¬≠po establecido de com√ļn acuerdo (alre¬≠dedor de 6 semanas), para ir ampliando el regreso a casa paulatinamente. Si el adolescente regresa a casa m√°s tarde de la hora convenida, los padres pueden regresar a la meta anterior, para volver a dar el siguiente paso, hasta que cumpla con su responsabilidad.
  • Mantener una estructura y supervisi√≥n adecuadas. Con frecuencia, los padres se preguntan cu√°ndo podr√°n dejar de supervisar la evoluci√≥n acad√©mica del adolescente y su comportamiento en casa. La respuesta es: Se necesita mantener la estructura y supervisi√≥n m√°s tiempo del que pensaban. Las personas con TDAH necesitan ser supervisadas toda su vida, pero los padres esperamos que ellos aprendan a auto-supervisarse y/o confiamos en poder pasarle el testigo a los c√≥nyuges y a otras personas significativas, para que supervisen sus actividades en la edad adulta. Lo ideal ser√≠a que nuestros hijos aprendieran a autocontrolarse y a supervisarse durante la adolescencia, pero la realidad es que la mayor√≠a de los padres continuamos supervis√°ndoles hasta que se van de casa o, incluso, hasta despu√©s. La supervisi√≥n tambi√©n alcanza al comportamiento del ad¬≠olescente fuera de casa. Se deben establecer tambi√©n las ‚Äúreglas de la calle‚ÄĚ, para que los adoles¬≠centes sepan, claramente, qu√© se espera de ellos fuera de casa. Por su parte, los padres deben conocer siempre la respuesta a cuatro preguntas b√°sicas:
    • ¬ŅCon qui√©nes est√° mi hijo?
    • ¬ŅD√≥nde est√°n?
    • ¬ŅQu√© est√°n haciendo?
    • ¬ŅA qu√© hora regresa a la casa?
  • Otro aspecto de la supervisi√≥n es plantear c√≥mo enfrentarse a las situaciones problem√°ticas antes de que ocurran. Muchos conflictos entre padres y adolescentes son altamente predecibles, por lo que los padres de¬≠ben aprender a anticipar y planear c√≥mo manejar estas situaciones. En una familia, en la que, diariamente, hay enfrentamientos para que los hijos realicen las tareas pendientes, los pa¬≠dres pueden elaborar un convenio con ellos, para regular todos los aspectos de la tarea a cumplir (lugar, hora, premios). Si el problema, por ejemplo, es el continuo retraso de la hora de regreso a casa por la noche, los padres deben saber qu√© van a hacer cuando su hijo llegue a casa a las 02:00 de la ma√Īana, en vez de a las 12 de la noche que es lo acordado. Sin tener esto planeado, los padres y adolescentes reaccionar√°n llevados por la ira y las emociones descontroladas y da√Īar√°n su relaci√≥n por el acaloramiento de la discusi√≥n.
  • Establecer las ‚Äúreglas fundamen¬≠tales‚ÄĚ para la convivencia en casa y reforzarlas constantemente. En relaci√≥n a la disciplina, los padres necesitan separar las cosas que pueden negociarse y las que no. Cada padre o madre tiene una serie de reglas b√°sicas para vivir en una sociedad civilizada: valores, moralidad, legalidad, las cuales no est√°n sujetas a negociaci√≥n. Esto incluye, entre otras co¬≠sas, el uso de drogas, alco¬≠hol, aspectos de sexualidad, religi√≥n, etc. Debe hacerse una lista clara y ense√Īarle al adolescente que estas cosas no son negociables. Adem√°s, los padres deben reforzar constantemente las reglas sobre estos aspectos, a trav√©s del uso de las conse¬≠cuencias (Ver el punto 5).
  • Negociar con el adolescente las reglas que no son fun¬≠damentales: Los padres deben involucrar a sus adolescentes en la toma de decisiones acerca de las reglas que pueden negociarse. Este es uno de los m√©todos fundamentales en la educaci√≥n de la independencia responsable. Los ado¬≠lescentes cumplen mejor y en mayor medida las reglas  que han acordado previamente con los padres. Adicionalmente, los adolescentes pueden aportar sugerencias y soluciones nuevas. Sin embargo, los padres deben recordar que, aunque los hijos se involucren en la toma de decisiones, esto no significa que los padres y los hijos sean iguales. En algunos casos, los padres pueden vetar algunas decisiones; en otros casos, los adolescentes pueden ser iguales a los padres. Siempre, es aconsejable que, en la educaci√≥n, los padres vayan incrementando gradualmente el nivel de participaci√≥n de sus hijos en la toma de decisiones.
  • El sabio uso de las consecuencias. Los padres deben convertirse en ‚Äúexpertos del comportamiento‚ÄĚ, para aprender a reforzar las reglas fundamentales, a supervisar y a establecer, tanto comportamientos estructurados efectivos como una disciplina consistente.
Barkley (1995) ha delineado una serie de aspectos sobre el uso efectivo de las consecuencias cuando el hijo tiene TDAH:
  1. Darle al adolescente retroalimentaci√≥n inmediata, con consecuencias positivas (premios) o negativas (castigos o p√©rdida de premios) seg√ļn corresponda: Para los adolescentes con per√≠odos cortos de atenci√≥n y con tendencia a posponer las cosas, es m√°s f√°cil seguir haciendo su tarea cuando reciben una retroaliment¬≠aci√≥n positiva inmediata (elogios, premios) dependiendo del cumplimiento de sus tareas o con consecuencias negativas por dejar de hacerla. Los castigos despu√©s de una larga discusi√≥n son inefectivos.
  2. Esta retroaliment¬≠aci√≥n debe ser frecuente.- Los adolescentes con TDAH se benefician, tanto de escuchar cosas agradables acerca de sus acciones y de su apariencia,  como de recibir ret¬≠roalimentaci√≥n frecuente y correcciones para sus errores. Hay muchas cosas negativas en la vida del adolescente con TDAH que pueden disminuir su autoestima. Estos chicos necesitan desesperadamente, escuchar con mucha frecuencia cu√°ndo est√°n haci√©ndolo bien. Es necesario que los padres recuerden que deben dar a los adolescentes una retroalimentaci√≥n frecuente.
  3. Utilizar incentivos antes que castigos. La reacci√≥n natural de los padres es castigar al adolescente (Por ejemplo, sin salir todo el mes cuando tiene varios suspensos en las notas escolares). Los padres tienden a poner una in¬≠mensa cantidad de castigos y el adolescente ya tiene poco que perder por su mal comportamiento. Cuando los padres desean modificar una conducta, deben cuestionarse, primero, qu√© comportamiento positivo les gustar√≠a ver en el ado¬≠lescente y preguntarse, despu√©s, c√≥mo pueden reforzarlo. Especialmente, en los de comporta¬≠miento oposicionista,  los incentivos solos no son suficiente: los padres tambi√©n deben administrar casti¬≠gos o p√©rdida de privilegios, en ocasiones.
  4. Ser consistentes. Los padres de un adolescente con TDAH, con frecuencia, se rinden f√°cilmente, al verse incapaces en el intento de cambiar el comportamiento de sus hijos; por su parte, los adolescentes con TDAH discuten incesantemente con sus padres, hasta que consiguen que estos se rindan. Los padres, cuando comienzan a aplicar t√©cnicas de modificaci√≥n de conducta, deben tener paciencia y persistir hasta conseguir el objetivo. "Divide y vencer√°s", es tambi√©n el lema de muchos adoles¬≠centes con TDAH, quienes han apren¬≠dido que, si ven a pap√° y mam√° en de¬≠sacuerdo, entonces ellos pueden evitar un castigo disciplinario. El principio de ‚Äúdivide y vencer√°s‚ÄĚ es particularmente com√ļn en familias en que los padres est√°n divorciados y donde la estructura natural de la familia cambia, d√°ndoles a los adolescentes una oportunidad de oro para manipular el sistema.          
  5. Actuar y no sermonar. Muchos padres hablan y hablan cuando los adoles¬≠centes no logran cumplir con lo requeri¬≠do. Los adolescentes aprenden r√°pi¬≠damente que pap√° y mam√° ‚Äús√≥lo hablan y no act√ļan‚ÄĚ. Es tiempo de hablar cuando la familia se re√ļne y cuando se negocian soluciones a los desacuerdos pero, despu√©s de que las reglas y las consecuencias se han acordado, es tiempo de actuar. Los padres deben aplicar las conse¬≠cuencias tal y como se definieron; lo que no debe hacerse con gritos, sino proyectando autoridad, sin titubeos ni vacilaciones, aunque de manera asertiva.
  6. Mantener buena comunicación. Los padres deben tener tiempo para es­cuchar a los adolescentes, pero no deben esperar que los adoles­centes les confíen cosas regularmente. Tanto los padres como los adolescentes tienen que aprender habilidades efecti­vas para escuchar, cuando el otro quiera expresar sus ideas y sentimientos aser­tivamente, sin herirse el uno al otro. Los padres deben ser claros y específicos al hacer sus demandas y al dar retroali­mentación a sus hijos.
  7. Mantener una perspectiva de la dis¬≠capacidad y practicar el olvido. Los padres deben recordar que sus adoles¬≠centes con TDAH tienen una incapa¬≠cidad neuro-biol√≥gica, y esto tiene un componente de ‚Äúno puedo‚ÄĚ y ‚Äúno quiero‚ÄĚ en sus acciones. Los padres deben dominar sus exageradas reac¬≠ciones de ira cuando los adolescentes cometan errores. Tener una perspectiva de la discapaci¬≠dad, significa frenar la individualizaci√≥n del problema del adolescente o su des¬≠orden. Los padres deben per¬≠donarse a s√≠ mismos por los errores que, inevitablemente, cometer√°n en la crianza de su adolescente con TDAH y tam¬≠bi√©n, deben olvidar los errores que los j√≥venes cometan, sin guardarles rencor. Los adolescentes deben, sin embargo, ser responsables de sus ac¬≠ciones y las consecuencias deber√°n ser administradas como se planearon.
  8. Concentrarse en lo positivo. En la an¬≠gustia del manejo de conflictos con un adolescente oposicionista, a los padres les resulta muy dif√≠cil pensar positivamente. Sin embargo, los padres deben animar a sus hijos constantemente a seguir intentando las cosas hasta conseguirlas y a no rendirse nunca. Los adolescentes con TDAH, necesitan el afecto incondicional de sus padres y la posibilidad de pasar un tiempo posi¬≠tivo con ellos. Muchos adultos con TDAH afirman que lo m√°s im¬≠portante en su ado¬≠lescencia fue tener, al menos, un padre, una madre o un adulto fuera de la familia que crey√≥ realmente en su habilidad para tener √©xito. Los adolescentes con TDAH necesi¬≠tan que sus padres crean en ellos, que aplaudan cada logro y que lo animen constantemente. Tambi√©n necesi¬≠tan padres que les dediquen un tiempo; los padres ocupados, quiz√°s, no tengan mucho tiempo disponible para dar, pero es preferible la calidad sobre la cantidad, al concentrarse en cosas que realmente importan. Para los pa¬≠dres, un segundo aspecto de enfocarse en lo positivo, consiste en alentar a su adolescente a construir sobre sus puntos fuertes. Los adolescentes con TDAH suelen recibir cr√≠ticas frecuentes, por lo que comienzan a desmotivarse y a pensar que no son capaces. Quiz√°s puedan fracasar en los estudios o en las relacio¬≠nes sociales con sus compa√Īeros, pero seguro que siempre habr√° algo en lo que puedan sobresalir. Los padres deben ayudar al adoles¬≠cente a identificar sus intereses, hob¬≠bies, habilidades art√≠sticas o deportivas, y ayudarles a desarrollar esas activi¬≠dades en las cuales son buenos, para facilitarles el camino al √©xito.
FUENTE:

comments powered by DisqusRecomendar a un amigo