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CRECIMIENTO TERRITORIAL DE LOS ESTADOS UNIDOS A TRAVÉS DE SU CARTOGRAFÍA (PARTE III)

Fuente: Los Viajes de Humboldt.
22 del 8 de 2012




La llegada al poder de Guillermo III de Orange (reinó entre 1688-1703) en Inglaterra conlleva un vuelco considerable en la política diplomática inglesa. En la construcción del imperio colonial inglés estorbaba de manera creciente el poderío militar francés, aunque se combatió por todo el mundo, lo cierto es que en el subcontinente norteamericano fue donde las batallas fueron más encarnizadas, y cuanto más al norte del mismo con más crudeza se vivían los conflictos. Entre 1689 y 1763 se produjeron 4 grandes disputas bélicas. 

Ambos bandos se encontraban organizados de manera bien diferente, lo que de buen seguro fue una de las variables a tener en cuenta para que al final los franceses acabaran cediendo terreno. Éstos, tenían el apoyo de la mayoría de tribus indígenas del este del subcontinente y su ejército estaba muy centralizado, mientras que las colonias inglesas,  poco cooperadoras unas con otras, contaban con mayor número de efectivos y material así como con el apoyo de la metrópoli.

Una fecha clave de este siglo XVIII es 1754. La rivalidad colonial entre Francia y Gran Bretaña se debía al control de las zonas peleteras, la disputa por las tierras situadas al oeste de los montes Apalaches y los derechos de pesca en Terranova. Francia quería frenar la expansión inglesa hacia el oeste mediante la construcción de una cadena de fuertes entre sus territorios canadienses y Nueva Orleans. En los primeros años logró acumular varias victorias, pero en 1757, William Pitt (el Viejo) puso al general británico James Wolfe al mando de las tropas en América. Como consecuencia, en 1759 conquistaron Quebec y al año siguiente capituló Montreal. Los británicos habían conquistado todo el Canadá francés y de hecho acababan así con la supremacía francesa en el subcontinente hasta ese momento. En el período que va de 1754 a 1763 se produce la conocida Guerra de los Siete Años. El 10 de febrero del 63 en el Tratado de París, Francia se ve obligada a ceder a Inglaterra los territorios franceses de Canadá, los territorios al este del Mississippi y al oeste de los Montes Apalaches, además los ingleses reciben La Florida por parte de los españoles. Francia seguía conservando derechos de pesca en Terranova y la población francesa de Quebec tendría un trato de respeto. Como última debacle de los franceses pactan la cesión de Luisiana a España junto con su capital Nueva Orleans incluida, aunque será recuperada en 1800 por Napoleón con el Tratado de San Ildefonso.

Antes de que empiecen los movimientos coloniales para la independencia de las trece colonias, hay un mapa que muestra de manera bastante exacta la situación que se vivió durante la primera mitad del XVIII. Se trata del mapa de Henry Popple de 1733 (mapa 4) titulado “”. El mapa de Popple empieza a ser un buen indicador de la estructuración territorial que va adquiriendo poco a poco la parte oriental del subcontinente. Muestra, como indica el título, tanto los territorios bajo dominación británica así como los españoles y franceses. La representación cartográfica de Popple adquiere un alto grado de pictoricismo, de hecho el relieve, como en la mayoría de mapas antiguos se representa pictóricamente. Destacan las cuatro vistas que presenta (Cataratas del Niágara, México, Quebec y Nueva York), asimismo destacan los 18 planos de detalle de puertos como por ejemplo el de Nueva York, Boston o Annapolis cerca de Washington DC (que se fundaría en 1790). En cuanto a la toponimia y límites a destacar se tienen:

Autor: Henry Popple (16??-1743). Año de publicación: 1733. Título del mapa: “” dentro de un Atlas compuesto de 20 mapas. Dimensiones: 25 x 19 cm. Meridiano referencia: Greenwich (Londres). Escala: 1: 3.000.000 (sin escala gráfica).  Longitudinalmente desde 47º-107º W. Latitudinalmente desde 5º-55º N.

Tras la repartición del subcontinente entre Inglaterra, Francia y España con el Tratado de París en 1763, llega el último tercio del siglo XVIII, en donde la figura del monarca británico Jorge III es fundamental a la hora de entender la Declaración de Independencia de las trece colonias. En 1765 Jorge III aumenta los impuestos ya que debido al conflicto bélico con los franceses el déficit público británico se duplicó. Desde Europa se pensaba que las colonias debían hacer frente en gran parte al problema económico, algunas leyes (como el ) provocaron indignación y oposición entre los colonos, los cuales empezaron a crear sociedades secretas de carácter patriótico haciéndose llamar “Hijos de la Libertad”. Tras un largo tira y afloja entre la metrópoli y las colonias en 1770 se produce el primer incidente con muertos y de importancia en Boston, cuando tropas británicas abren fuego sobre una multitud hostil. Tras este acto, el gobierno británico decide eliminar todos los impuestos excepto el del té pero ya fue imposible calmar los ánimos e incluso está última Ley del Té provocó más indignación si es que cabía.


En 1774 se celebró el primer Congreso Continental desde el que se envió una petición formal al Rey Jorge III para que se repararan los agravios contra las colonias. El Rey no consideró tal petición y proclamó en rebelión a las colonias americanas, las cuales, en un segundo Congreso Continental en 1775 acuerdan resistir la agresión mediante la fuerza creando un ejército continental liderado por George Washington y apelar a una solución pacífica del conflicto. El 2 de julio de 1776 se declara la independencia de manera unilateral y dos días más tarde se adopta una declaración formal de principios redactada por Thomas Jefferson justificando tal acción.

Todo este conflicto acaba dando como resultado territorial el nacimiento de una nueva nación, los actuales Estados Unidos, eso sí, con sólo trece ex colonias que quedarán constituidas en trece estados en 1790 cuando Rhode Island sea admitida en la Unión. Estos trece estados supondrán en torno a un  9% (877.958 km2) del total del territorio actual de los EE.UU.

En 1781 se publica un mapa (mapa 5) de Jonathan Carver (1710-1780) acabado en 1778, dos años antes de su perecimiento, en el que se refleja esta nueva estructura de independencia de las trece colonias. Carver fue un explorador y escritor nacido en Massachusetts. Durante las batallas franco-británicas, en torno a 1755, estudió cartografía y tras aceptar una expedición patrocinada por Robert Rogers en 1766 para encontrar una ruta marítima al pacífico por el oeste, dejó una serie de mapas de los cuales se rescata para este artículo el titulado “, 1778” incluido en la obra denominada “”. El mapa de Carver en comparación con el de Popple es poco pictórico (sólo el relieve), sin vistas ni detalles de puertos, la escala es bastante mayor (1:17.000.000) y muestra toda la Norteamérica descubierta por los europeos hasta aquel entonces, de hecho la parte noroccidental no posee apenas detalle cartográfico.

El último mapa analizado en este artículo en el que aparecía la costa oeste era el de Sanson de 1650 (mapa 2). En comparación con el de Carver se observa que en este, California (Baja California) ya es tratada como un península o apéndice del continente por el suroeste. En este sentido en 1720 se publica un mapa titulado “” de Nicolas de Fer (1646-1720) en el que California es representado como una isla, realmente el mapa de Carver puede ser considerado como uno de los primeros mapas que representa California con bastante fidelidad con respecto a la realidad actual. Otras características a reseñar que presenta el mapa de Carver son:

- Autor: Jonathan Carver (1710-1780). Año de publicación: 1781 (finalizado en 1778). Título: publicado en  Dimensiones: 32 x 36 cm. Meridiano referencia: Greenwich (Londres). Escala: 1: 17.000.000 (escala gráfica en 500 British Statute Miles, 69 to a Degree [= 3,15 cm en el mapa]) Longitudinalmente desde 45º-120º W. Latitudinalmente desde 20º-60º N.

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