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Punto límite: cero

Fuente: Cine Cult.
5 del 2 de 2013


Punto l√≠mite: cero, o Vanishing point en su idioma original, es un film de culto. Pero no un culto desmesurado como puede tenerlo Blade Runner. Ni siquiera a un nivel m√°s "especial" como el de The Rocky horror picture show. Evidentemente nos encontramos ante un film m√°s modesto en lo que respecta al n√ļmero de fans, porque no es un film f√°cil. Aqu√≠ no tenemos naves espaciales, personajes deliveradamente freaks y ni siquiera es un film que sea demasiado divertido de ver en compa√Ī√≠a.

Muchos la han catalogado como la versión cuatro ruedas de Easy Rider. No hay que olvidar que el film de Dennis Hopper era totalmente independiente, aunque luego la distribución corriese a cargo de la Columbia, y Punto límite: cero tenía a la Fox detrás y contaba con un presupuesto de 1,5 millones dólares. Easy Rider apenas costó 300 mil y, al parecer, casi todo el dinero se lo gastaron en drogas.
Pero decir que este film es producto de éxito de Easy Rider sería faltar a la verdad, ya que empezó a gestarse antes del estreno de la película de Hopper. Aun y así los paralelismos son muchos.


Realmente Vanishing point tiene su origen en un hecho real: un chaval de 18 a√Īos cogi√≥ su coche y se dedic√≥ a circular a toda velocidad por las calles de San Francisco, poniendo en alerta a toda la polic√≠a que no perdi√≥ el tiempo en iniciar su caza. Despu√©s de 8 horas de persecuci√≥n los agentes crean una barrera de coches a la que el conductor acabar√≠a estrell√°ndose y muriendo, of course. Abierta la investigaci√≥n de los hechos, solamente se lleg√≥ a la conclusi√≥n que el √ļnico delito del conductor era haber sobrepasado la velocidad m√°xima.

Esto que puede sonar un absurdo es basicamente el argumento del film. Kowalski, del que nunca sabemos su nombre, es un exmilitar y expolicía que se dedica a llevar coches de un lado a otro de los USA. Su próximo encargo es llevar un Dodge Challenger desde Denver hasta San Francisco, y para ello tiene todo el fin de semana. El tipo, que le da a las pastillas, se encuentra al que le provisiona los estupefacientes y, medio en broma, se apuesta que es capaz de hacer el recorrido en apenas 15 horas. A partir de ahí Kowalski comenzará una carrera contra el reloj y sí mismo, mientras la policía le persigue.



Estamos ante una película de perdedores, algo que se aleja radicalmente de los convencionalismos que impone Hollywood con el "happy end" clásico. Aquí por no tener, no hay ni siquiera el "The end" de rigor al final del film. Todo él desprende un tufo nihilista y absurdo por partes iguales, donde la policía simplemente persigue al conductor porque "si va tan deprisa algo habrá hecho" y los personajes "colgados" y losers con los que se encuentra por el camino no van nada desencaminados.

Aunque hay un personaje que destaca por encima de todos, aunque, curiosamente, nunca llega a tener contacto directo con el protagonista, pero, en cambio, es el que mejor capta y entiende su obsesi√≥n por huir de ning√ļn sitio a ninguna parte. Este personaje es Super Soul (interpretado por Cleavon Little, el sheriff de Sillas de montar calientes y el mayordomo de Mordiscos peligrosos), un disjokey de la radio que tiene pinchada la frecuencia de la polic√≠a y se dedica a retransmitir las andanzas del conductor mientras le va mandando mensajes subliminales. Este detalle recuerda much√≠simo a la chica de la radio de The Warriors. Habr√≠a que saber si esto ya sal√≠a en la novela de Sol Yurik.


El film, que tiene una serie de carteles promocionales que son de lo mejorcito que he visto en mi vida (no as√≠ el espa√Īol, que es flojito, flojito. Por no hablar de la horrorsa car√°tula del DVD), est√° dirigido por Richard C. Sarafian, un tipo que se pas√≥ media vida rodando episodios de series e hizo poquitas pel√≠culas, pero que, al igual que la  que hoy comento, algunas de ellas tienen cierto culto, como Los pasos del miedo (con David Hemmings y Adolfo Celi) o El hombre que am√≥ a Cat Dancing (con Burt Reynolds y George Hamilton). Aunque m√°s interesante resulta uno de sus √ļltimos trabajos: Solar crisis. Este film de ciencia ficci√≥n que nos explica la posible destrucci√≥n de la Tierra por las llamas solares, est√° basado en un best seller japon√©s y cuenta con un reparto bastante apetecible: Charlton Heston, Tim Matheson, Peter Boyle, Jack Palance, Paul Williams, y Michael Berryman. En los efectos especiales contaba con algunos de los que hicieron maravillas en la primera trilog√≠a de Star Wars o Indiana Jones, y en la m√ļsica Maurice Jarre. Todo ello con m√°s de 50 millones d√≥lares de los de 1990. Al final esta coproducci√≥n entre USA y Jap√≥n result√≥ uno de los mayores fracasos que se recuerdan y Sarafian, el director, ni siquiera se dign√≥ a firmar con su nombre y se escondi√≥ detr√°s del famoso Alan Smithee.

Lo dicho, peli generacional (se nota que los a√Īos de Vietnam no andaban lejos) enmarcada en las road movies, con lo que vamos a encontrarnos muchas carreteras, paisajes des√©rticos y muchos planos chanantes. Demasiado delicatessen para el gusto de la mayor√≠a de los paladares.

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