Pa mear y no echar gota

Fuente: El diván secreto.
5 del 3 de 2010

Mi padre siempre me había dicho que los jueces, de tanto estudiar, se vuelven tarumbas, se les va la olla. Y yo, ahora le doy la razón. Con matices. Yo creo que, más que volverse locos, lo que les pasa a algunos jueces o magistrados es que se les sube el poder a la cabeza, y aunque en toda sentencia hay una parte de subjetividad, porque el juez interpreta la ley, lo que no puede ser es que hagan lo que les sale de la punta del nabo. Y muchos lo hacen. Por eso algunas sentencias son pa mear y no echar gota. Como futura jurista no debería hablar asín (que no así) pero es que cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro, o cuanto más sé, más podrido me parece que está todo.

Prevaricación: (Del lat. praevaricat?o, -?nis).
1. f. Der. Delito consistente en dictar a sabiendas una resolución injusta una autoridad, un juez o un funcionario.

La prevaricación es el peor delito que puede cometer un juez, y a la vez el más difícil de demostrar. Porque mientras este motive la sentencia, es decir, explique porqué dictamina una cosa u otra, puede hacer lo que quiera. Y vale, la justicia no son matemáticas, ni una ciencia exacta, si no, no tendrían que celebrarse juicios. Pero lo que no puede ser es que un juez actúe a sabiendas de que está mal, o llevado únicamente por sus propios principios o ideología, y la verdad, a muchos se les ve el plumero. Así que creo que si se demuestra que un juez ha cometido prevaricación, se le debería inhabilitar DE POR VIDA.

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