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Retro Amor: The Adventures of Robin Hood

Fuente: El Pixel Ilustre.
7 del 3 de 2013

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Ayer mismo estábamos hablando sobre los y la falsa sensación de libertad que nos da un mapa tan extenso. Entonces ha sido inevitable acordarme de un juego que me amenizó el verano de 1992 y que, pese a que han pasado dos décadas, me proporcionó una sensación de libre albedrío que no había experimentado hasta entonces con un videojuego y que todavía no ha sido superada. Y eso lo viví, contra todo pronóstico, con un juego inspirado nada más y nada menos que en la figura de Robin Hood:.

Seguramente se aprovechó el tirón de la peli que protagonizaron Kevin Costner y Morgan Freeman para lanzar el juego de nuestro justiciero en leotardos favorito (solo superado por la pandilla de), pero no tiene nada que ver con esa película ni con ninguna otra en concreto.

(imagen) El punto de partida es sencillo: llega el Sheriff de Nottingham y nos desahucia de nuestro castillo, dejando a Robin de Locksley en la puta calle. Esta será la única directriz que se nos plantea: hay que recuperar la residencia familiar. Pero los años de señorito han pasado factura a la reputación de Robin y no es un personaje demasiado querido por los aldeanos. Nos encontramos solos, sin ser precisamente diestro con el arco y la espada, y sin ningún tipo de apoyo para reclamar de nuevo lo que es nuestro. No parece tarea fácil…

(imagen) Y con un Robin abatido a las puertas de donde había sido su hogar empieza nuestro periplo. De ahí en adelante somos libres para decidir cómo vamos a derrotar al pérfido Sheriff, buscando aliados y ganándonos el cariño del pueblo y, a poder ser, de la Bella Marian. Por el camino encontraremos a druidas, Little John, los Merry Men y hasta varias criaturas mitológicas que nos ayudarán en nuestra misión… O no… Porque podemos acabar el juego de muchas formas: entrando a lo bruto en el castillo asesinando al Sheriff con un disparo certero, incitando al pueblo para que prenda al usurpador y lo ejecute en la plaza del pueblo o empezando una masacre junto a nuestros aliados para acabar con las cabezas del Sheriff y sus guardas clavadas en una pica a modo de advertencia. Pero también podemos ser capturados por los guardas por haber cazado un venado o ser ejecutado por asesinato al matar al Sheriff sin contar con la confianza de los aldeanos.

(imagen) Eso es lo que hace grande a : la forma de montárnoslo como queramos: buscando aliados, ayudando a los habitantes de Sherwood en peligro, realizando favores o, como no podría ser de otra forma, robando a los ricos para dárselo a los pobres. Poco a poco, nos ganaremos el favor del pueblo oprimido y recuperar el castillo será tan fácil como nosotros nos propongamos. Cuanta más ayuda, más sencillo nos será poner al Sheriff de patitas en la calle.

Como ya habréis podido observar, los gráficos de son flojillos hasta para ser un título de hace 20 años. Por mucho HAMOR que tengamos por la perspectiva isométrica en esta ilustre casa, la representación de este bosque de Sherwood de píxel gordo deja bastante que desear. Pero basta tener un poco de paciencia para darse cuenta que ese mapa que ahora nos puede parecer diminuto ofrece un montón de cosas por descubrir.

(imagen) Si nos dedicamos a dar vueltas por el bosque y los aledaños del castillo nos daremos cuenta que los monjes enterraban a los soldados muertos en combate, que el furioso dragón que habita en el bosque también aterroriza a los incautos que se aproximan a su morada, que los hambrientos aldeanos se adentran en el bosque para cazar y son amonestados por los guardias si son detectados. Y todo eso sucede estemos nosotros presentes o no.

(imagen) Por ello tardé bastante en conseguir un final idílico, en el que el pueblo nos sacaba a hombros del castillo con las dos orejas y el rabo del infame Sheriff y nada más acabar contraíamos nupcias con la bella doncella Marian. Hubo antes muchos intentos fallidos y muchos éxitos a medias que me dejaron con las ganas de imitar a Bill Murray en y no darme por vencido hasta no lograr la partida perfecta. Y así lo hice, poco a poco fui encontrando los pasos más adecuados y finalmente me convertí en el héroe de la aldea y en el azote de los villanos. Fetén.

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Si os ha entrado curiosidad por probarlo, estáis de suerte. está considerado como y os lo podéis descargar con la conciencia bien tranquila. Dejo este enlace a Abandonia (de donde he sacado algunas imágenes) para los interesados.

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