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Risen 2: Dark Waters

Fuente: El Pixel Ilustre.
11 del 3 de 2013

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Los dos primeros fueron juegos de rol estupendos a los que el tiempo ha tratado excepcionalmente mal. Los motivos: una ambientación de fantasía épica oscura masticada hasta el asco a día de hoy, unos gráficos poligonales de principios de siglo capaces de disuadir incluso a los estómagos más resistentes, un sistema de control (especialmente en lo referido al combate) absurdamente tosco, una tercera entrega tan accidentada que separó a desarrolladores y distribuidores, y una cuarta y última entrega tan mala que caga sobre todo el resto de la franquicia, creando una nube de moscas digitales que hacen imposible ver más allá de semejante despropósito.

No es de extrañar que tras la mencionada ruptura entre Pyranha Bytes (desarrollador) y JoWood Productions (productor), en la que los segundos se quedaron con los derechos de la franquicia, los primeros cogieran las maletas, se mudasen al edificio de al lado, y se sacasen de la manga , que era básicamente el mismo juego que ya habían hecho en dos ocasiones ( 1 y 2 son muy similares), pero adaptado a las posibilidades que ofrecían las nuevas tarjetas gráficas y las consolas de nueva generación… o casi, porque el juego tampoco es que fuese una maravilla técnica precisamente. Estas limitaciones, en cualquier caso, no impidieron que fuese un buen juego de rol que pese a estar lastrado por los mismos problemas que llevaban acarreando todos los lanzamientos de Pyranha Bytes, ofreciese una experiencia más que satisfactoria para los aficionados al género, como un servidor.

Con estos antecedentes llegamos a , la improbable secuela tropical del hijo bastardo teutón. El juego fue anunciado en 2011, una década después del lanzamiento del primer , y parece que tras diez años de hacer una y otra vez el mismo juego, en Pyranha Bytes quisieron darse un homenaje y hacer algo ligeramente distinto por una puñetera vez en su historia. Así que estos geniales alemanes locos, cogieron el nombre de su nueva franquicia estrella de juegos de rol y lo estamparon encima de una alocada ambientación de piratas que se acerca más a la de que a la que posiblemente podamos ver en . El resultado, pese a lo que muchos no se han dignado a comprobar, es un más que notable juego de rol del que lo mejor que se puede decir es que a diferencia de muchos otros títulos del género, de verdad tiene buenos elementos de rol.

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Parece una tontería muy redundante mencionar como algo positivo en un juego de rol, el hecho de que un juego tenga elementos propios del rol. Lo sé. Soy consciente de ello. El problema, entre comillas, es que vivimos en un mundo donde y se disputan el título de mejor RPG del año, por lo que entiendo que para los que en su día disfrutamos como enanos de la saga , esto es algo relevante. Siguiendo la tónica de la franquicia, en tienes por norma general varias posibilidades a la hora de solucionar cualquier situación. Es decir, que para resolver la misma misión podremos usar nuestros encantos para convencer a alguien, utilizar el sigilo para escabullirnos y pasar desapercibido… o pegarle un escopetazo en la cara al señor de turno, que también es algo que funciona muy bien habitualmente.

Por desgracia ninguna de las formas de proceder a la hora de resolver una misión está especialmente pulida. La vía diplomática, que cuenta con su propia habilidad, se basa única y exclusivamente en tener la habilidad de turno en un nivel concreto y elegir esa opción de diálogo. Con el robo curiosamente ocurre lo mismo: nos bastará con tener la habilidad de robar a un nivel concreto, entablar conversación con cualquier personaje, y elegir la opción de robar. El sistema de combate, por su parte, es tan tosco como cabría esperar de los creadores de la saga . Aunque lo cierto es que yo tampoco puedo hablar demasiado sobre él, ya que me he pasado el juego usando armas de fuego, y acabar con cualquier enemigo (jefe final incluido) rifle en mano es tan sencillo como disparar, correr un poco, disparar, correr un poco, y repetir unas cuantas veces. Claro que bien pensado, es lógico que un señor con un trabuco derrote nueve de diez veces a un señor con un machete.

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Uno de los elementos que más suele engancharme en un juego de rol son los personajes, que cuando están bien desarrollados y son interesantes, tienen la increíble facultad de cubrir los defectos de una historia mediocre. tiene a un duende pirata malhablado y cleptómano que se une a tu tripulación, y que termina cada frase con un ““. También tiene a un pirata que tras morir en extrañas circunstancias perdió la mitad del espíritu y a raíz del incidente se cree un indígena (este también se une a tu tripulación). Por desgracia, el resto de personajes, de los que se pueden unir a tu tripulación y de los que no, son una basura. Hasta tal punto son olvidables estos personajes, que durante el final del juego, cuando estás dando el inevitable discurso al estilo , había un señor de mi tripulación que prácticamente no me sonaba de nada. “Ah sí, este es al que saqué de una prisión”, fue todo lo que pude recordar sobre él.

El guión del juego por desgracia tampoco va mucho más allá, y como los personajes, alterna dos o tres momentos de brillantez con un mar de mediocridad: un ente súper poderoso amenaza con destruir el mundo y nuestro protagonista debe reunir una serie de artefactos para derrotarla (es un ente femenino, para variar). Todo muy normal y todo muy ramplón en líneas generales, pero como digo, con pinceladas de genialidad en forma de alguna que otra misión secundaria excepcionalmente buena y diálogos desternillantes. No es que ningún título de Pyranha Bytes haya tenido nunca una historia mucho mejor, pero precisamente por eso se agradecería que después de tanto tiempo se esforzasen en solucionar este problema. Aún así, lo cierto es que salvando los productos de Obsidian, pocos juegos puedo recordar con historias ostensiblemente mejores.

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Releyendo lo escrito hasta el momento me doy cuenta de que he dicho, básicamente, que tiene una mecánica algo coja, unos personajes olvidables y una historia mediocre, lo cual normalmente me haría tirar cualquier juego por el retrete sin pensármelo dos veces. Sin embargo, como ocurre con unos pocos elegidos, el conjunto de es bastante mejor que la suma de sus partes. O lo que es lo mismo, que aunque por separado cada uno de los elementos que componen el juego sea una mediocridad absoluta, cuando los ves juntos funcionan. Además, estamos ante uno de los pocos juegos de rol en los que el dinero siempre es importante y nunca te llega a salir por las orejas. Por no hablar del único juego de rol en el que puedes amaestrar un mono o utilizar a un loro para atacar a tus enemigos.

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